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Índice del Artículo
Introducción 12 + 1 Mapas
Modelo Espiral
Modelo Evolutivo
Modelo Estructural
Modelo Radial
Modelo Zodiacal
Modelo Personal
Modelo Cualitativo
Modelo Energético
Modelo Funcional
Modelo Experiencial
Modelo Sombra
Modelo Caracterial
Modelo Antakarana

El Octavo Mapa o Modelo ENERGÉTICO es la prolongación del mapa anterior. Si el modelo Cualitativo (niveles de aprendizaje) describe los peldaños evolutivos a nivel psicológico, este modelo Energético es su reflejo pero a nivel físico-energético. Cada nivel de consciencia psicológico (desde el 1. Físico-Enraizamiento hasta el 7. Espiritual-Unidad) se corresponde a nivel físico y etérico con un Eje Bioenergético, que es la conjunción de un centro de energía (“chakra”) con su glándula endocrina correspondiente y el sistema orgánico gobernado por él.

Este octavo modelo o mapa describe entonces los 7 ejes bioenergéticos que surgen en la realidad física como reflejo y expresión material de los 7 niveles psicológicos del mapa anterior. De esta manera, podemos describir un “eje bioenergético” como una línea coherente de energía que relaciona y conecta los diferentes niveles de consciencia con los sistemas orgánicos del cuerpo físico a través del intermediario cuerpo etérico y sus centros de energía. Cada eje bioenergético se crea y aparece por la conexión alineada y resonante de:

Existe una relación de resonancia entre el desarrollo de los aprendizajes evolutivos y las cualidades propias de un nivel concreto, y el eje bioenergético centro-glándula-órganos, para lo positivo y lo negativo. Por ejemplo, si el cuarto nivel afectivo está en estado de armonía porque la persona ha desarrollado bastante el amor o cualquiera de sus cualidades, el eje centro cardíaco – glándula timo – aparato cardiocirculatorio/pulmones también funcionará en armonía. Por el contrario, el cierre de la afectividad y el “endurecimiento del corazón” también provocará una respuesta negativa que tenderá al malfuncionamiento de ese centro, esa glándula y esos aparatos u órganos.

Digamos que cada uno de esos ejes bioenergéticos actúa como una especie de “traductor” que convierte cualquier estado psicológico, emocional o anímico en un estado energético (en cuanto a la actividad y dinámica de cada centro de energía), en una estimulación o inhibición endocrina que a su vez produce una secreción hormonal peculiar, y finalmente en un funcionamiento determinado (armónico o desarmónico) de una serie de órganos del cuerpo. Los siete centros de energía del cuerpo etérico humano son : Básico (en el coxis), Sexual o Sacro (en el sacro-pubis), Solar (en la zona gástrica), Cardíaco (en la zona del corazón-pecho), Laríngeo (en la garganta), Frontal (en medio de la frente) y Coronario (en lo alto de la coronilla). A su vez, estos 7 centros energéticos catalizan la acción hormonal de las siete glándulas endocrinas que existen en el organismo : Suprarrenales (encima de cada riñón), Gónadas (ovarios en la mujer y testículos en el hombre), Páncreas junto al estómago), Timo (debajo del esternón), Tiroides y Paratiroides (bajo la nuez en medio de la garganta), Pituitaria o Hipófisis (detrás de los ojos) y Pineal o Epífisis (dentro del cerebro).

Veamos cuáles son los 7 ejes bioenergéticos:

Si los mapas o modelos 4 y 5 (Radial-Zodiacal) indican lo que traemos a esta vida (maleta personal) o trabajo evolutivo a realizar, y el mapa-modelo 6 (Personal) muestra el equipo personal para realizarlo, éstos dos últimos mapas (modelos 7-Cualitativo y 8-Energético) nos han descrito de forma expandida y detallada qué es LO QUE SE DESARROLLA. A medida que un ser humano va progresivamente superando los aprendizajes evolutivos y desarrollando sus cualidades personales, de la misma manera se va incrementando el grado vibratorio de sus centros de energía y por lo tanto el radio de expansión de su campo energético, que es capaz de irradiar una cada vez mayor cantidad y calidad de vida, luz y fuerza amorosa.



 
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